SUSPIROS
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David fue uno de los reyes que alumbraron el pueb lo
La biblia cuenta que el corazón de David era justo el corazón que Dios buscaba en medio de una gran multitud de corazones humanos, pero, ¿porque él?, ¿Por qué su corazón?, ¿Qué lo hacía tan diferente y a la vez tan de sead
o por Dios ?Después de hacerme esas preguntas di un gran suspiro, en el fondo de mi corazón me pregunte, ¿Por qué no escoges mi corazón como escogiste el de David?, Luego volví a s
uspirar y pensé en todas las cosas que más desearía en mi vida, las que no he podido realizar por más que he intentado, las que he dejado a medias, las que ni siquiera podría lograr como viajar por el espacio en un volkswagen sin necesidad de gasolina…Regresando de ese espacio imposible, fue allí cuando me paralicé al darme cuenta que en silencio me estaba ahogando de tanto
suspirar, que tomaba aire como si ya no tuviera má s, como si hubiera llorado durante horas. Mire al cielo y pregunte por primera vez en mi vida ¿Dios mío, porque suspiro tanto ? ...Dios no me respondió con una vos audible, pero sí creo que hablo a mi corazón, caí en cuenta que mis suspiros son un misterio para mí, no sabía porque lo hacía, fue como si el mismo Dios estuviera confrontando mis deseos y mis anhelos, entonces me tome la tarea de preguntar a algunas personas ¿porque suspiraban ellas ? y algunas me respondieron: “Por amor, por deseo, por afanes, por la soledad, por una desilusión, por el recuerdo de un buen momento y el deseo de revivirlo, otra voz me dijo que a veces el corazón se llena de tantos sentimientos que necesita algo de espacio.”Obviamente debe existir una causa natural de los suspiros, igual no es mi punto en este momento, mi punto va más allá de lo entendible por la ciencia y lo natural, es por eso que inicie esta nota mencionando a David y su corazón buscado por Dios, me di cuenta de una gran diferencia entre David y yo, David desnudaba su vida completamente delante de Dios, él sabía lo que quería, él sabía lo que sentía, él sabía lo que necesitaba, en Cambio yo, yo no sé ni porque suspiro tanto.
En el salmo 38 buscando el versículo 9 , este gran rey David después de haber reconocido todas sus desgracias, debilidades y necesidades a Dios, escribe de una forma tan confiada y tan firme, “Señor, tú sabes lo que anhelo, oyes todos mis suspiros.” (Traduccion viviente)
En otras palabras para David cada suspiro era una explosión interna de su alma, era su corazón pidiendo ayuda a Dios, solo una intervención divina podría sacar a David de esa profunda oscuridad.
A veces vamos por el mundo dando gritos en silencio, tragamos aire por toneladas sin saber que Dios oye nuestros suspiros, cada mínima cosa que deseamos para Dios no es un misterio a unque para nosotros mismos lo sea.
¿Qué espero yo de Dios?, ¿Qué espera Dios de mí?, ¿Qué deseo?, ¿Qué anhelo? Solo lo puedo responder yo, suspiro
y solo lo puede hacer Dios realidad.


